PROYECTO DE LEY PARA INCLUIR A LOS PROTECTORES SOLARES EN EL PMO.

En el 2020, esperamos poder debatir en el Congreso la urgente necesidad de que los protectores solares tengan cobertura médica y de políticas públicas de información sobre los efectos nocivos para la salud de la exposición prolongada al sol.

Presenté un proyecto de ley en el que propongo que los agentes del sector público de la salud, las obras sociales y las entidades de medicina prepaga incorporen como prestación obligatoria la cobertura de protectores solares con factor de protección 30 (FPS 30) o superior, indicado a través de prescripción médica. También se estipula su inclusión en el Programa Médico Obligatorio (PMO).

La iniciativa plantea una serie de requisitos complementarios como la realización por parte del Estado de campañas de información; la inclusión en los envases de los protectores y la publicidad de un mensaje de advertencia sobre los efectos nocivos para la salud de la exposición prolongada a la radiación solar; la obligación de las escuelas públicas y privadas de informar y capacitar a la comunidad escolar sobre los efectos nocivos para la salud por la exposición prolongada a la radiación solar y los beneficios del uso del protectores solares.; la obligación de los empleadores de adoptar algunas medidas de protección cuando, por la naturaleza del trabajo, los trabajadores estén expuestos de manera prolongada a la radiación solar y la difusión del índice de rayos ultravioleta (UV) por el Servicio Meteorológico Nacional.

El ochenta por ciento de los daños causados por el sol ocurren antes de los 18 años y sus efectos son acumulativos a lo largo de toda la vida. Evitar el sol durante la infancia trae aparejada una mayor disminución de los riesgos para la salud que mediante la protección solar durante la edad adulta. Por consiguiente, los niños y los adolescentes deben ser el principal objetivo para la educación sobre el sol y sobre cómo evitar que dañe la salud. Una campaña eficaz puede producir un impacto enorme en la salud pública: un cambio del comportamiento de las personas hacia una protección solar eficaz podría eliminar un gran porcentaje de los casos de cáncer de piel. Por lo tanto, la educación es fundamental: saber cómo, cuándo y cuánto exponernos al sol.

Las escuelas constituyen un medio esencial para transmitir el mensaje a niños, niñas y adolescentes. Es el Estado quien debe alentar a los profesores a incluir proyectos de concienciación y protección contra la radiación UV en el sistema educativo. Asimismo, todos los lugares en los que se realizan actividades recreativas al aire libre son entornos adecuados para informar sobre los niveles de radiación UV y la protección contra el sol. Dado que una alta proporción de la radiación UV a la que se exponen muchas personas a lo largo de la vida se produce durante las vacaciones, los turistas son una importante audiencia para el IUV y las recomendaciones sobre protección solar. Además, el cáncer de piel es curable en la mayoría de los casos, por eso es importante hacerse exámenes propios constantes y visitar al dermatólogo por lo menos 1 vez al año como medida de prevención.

La prevención en salud, entendida como el trabajo en la modificación de hábitos o conductas que contribuyen a estar sano, además de la detección precoz de enfermedades, debe ser asumida por parte del Estado como una política pública central. Creemos fundamental la sanción de un proyecto de estas características para que la población pueda tomar los recaudos necesarios para evitar y prevenir enfermedades de la piel y de la vista.